FEDESIBA

La dilatada presencia humana en la comarca data de la Edad de Bronce, donde encontramos los primeros vestigios humanos gracias a las pinturas rupestres esquemáticas de la Sierra Grande de Hornachos, que demuestran la habitabilidad de la comarca.

Posteriormente (s.VII a V a. C.) encontramos las necrópolis de Villafranca de los Barros y el importante asentamiento de “Cerro de Hornachuelos” en Ribera del Fresno.

Ya durante la etapa de dominación romana la comarca alcanza su mayor relevancia, tanto por la riqueza de sus campos, como por la conexión de poblaciones del valle medio del Guadiana con las del Guadalquivir, a través de la calzada romana Vía de la plata que atraviesa de norte a sur la comarca.

De especial relevancia son los restos romanos de Alange (s. II al IV d.C), con su primigenia fortaleza romana, hoy castillo, o sus sorprendentes termas romanas recuperadas a partir del siglo XVIII, hoy balneario de reconocido prestigio.

El dominio visigodo no es de importancia en la comarca salvo pequeñas muestras en Hornachos. No obstante, su ocupación árabe hasta el siglo XVI dejará un importante legado en el municipio en forma de huertas de ribera, donde perduran las técnicas y conocimientos en los restos de las conocidas como “Huertas Moriscas”.

El proceso de conquista cristiana iniciado en 1.234 supone que la mayor parte del territorio pase a formar parte de la Orden de Santiago. Pese a esta circunstancia, la permanencia de población morisca en Hornachos consolida al pueblo como uno de los centros socieconómicos más importantes de Extremadura hasta su expulsión en 1.610.

El patrimonio arquitectónico eclesiástico bajo dominio de la Orden de Santiago tiene su máxima expresión en iglesias mudéjares como las de Hinojosa del Valle, Hornachos, Puebla de la Reina, Palomas y Alange. Todas ellas albergan obras pictóricas, orfebrería y tallas de gran valor desde el Barroco en adelante, destacando las iglesias de La Purísima Concepción en Hornachos y Nuestra Señora de la Purificación en Almendralejo, o los retablos barrocos de Palomas, Ribera del Fresno, Santa Marta, Solana de los Barros y Villalba de los Barros. Como referente del estilo gótico hay que citar la Iglesia de Nuestra Señora del Valle en Villafranca de los Barros.