FEDESIBA

Discurso de la presidenta Von der Leyen en la sesión plenaria del Parlamento Europeo sobre el paquete de recuperación de la UE.

28 mayo 2020

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentó ayer en la sesión plenaria del Parlamento Europeo su propuesta de plan de recuperación para la UE titulado “Próxima generación de la Unión Europea” - Next Generation EU, dotado con 750.000 millones de euros, y los refuerzos específicos del presupuesto a largo plazo de la UE para el período 2021-2027, que elevarán la capacidad financiera total del presupuesto de la Unión a 1,85 billones de euros.

En cuanto a la línea de Apoyo a los Estados miembros en sus inversiones y reformas, la CE ha anunciado un refuerzo de 15.000 millones de euros para el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), que sirva de apoyo para que las zonas rurales acometan los cambios estructurales necesarios en consonancia con el Pacto Verde Europeo y alcancen las ambiciosas metas fijadas en las nuevas estrategias de biodiversidad y «De la granja a la mesa».

· Descarga el Presupuesto a largo plazo de la UE 2021-2027: propuesta de la Comisión de mayo de 2020.

· Descarga las fichas informativas sobre la propuesta de la Comisión para el Marco financiero plurianual 2021-2027 y sobre los programas sectoriales.


Traducción del discurso íntegro:

“Señor presidente:

Señorías:

Europa es una historia de generaciones.

Y cada generación de europeos tiene su propia historia.

Para la generación fundadora de nuestra Unión, la historia iba de la construcción de una paz duradera allí donde no había más que sufrimiento, dolor y destrucción.

Para la generación siguiente, se trataba de continuar por la senda de la prosperidad y la libertad, optando por la unidad de nuestro mercado interior y nuestra moneda única.

A continuación, la historia pasó a versar sobre la reunificación de la familia europea, sacando a nuestros hermanos y hermanas de las gélidas márgenes y acogiéndolos aquí, en su casa, en pleno centro de nuestra Unión.

Todas estas generaciones y todos estos éxitos históricos se han construido sobre los que los precedieron y han servido de inspiración a los que los sucedieron.

Y siempre se ha presentado la misma elección: optar por la ley del menor esfuerzo y no hacer nada más, o avanzar juntos con una visión, con una ambición y en la misma dirección.

En esos momentos decisivos, hemos optado siempre por dar juntos un salto adelante.

Porque, para Europa, las medidas más audaces serán siempre las más seguras.

Es esto lo que nos ha permitido construir una Unión de paz y de prosperidad sin igual y sin precedente en el mundo.

Señorías:

Hoy nos enfrentamos a nuestro momento decisivo particular.

Lo que comenzó con un virus pequeño e invisible se ha convertido en una crisis económica de envergadura tal que es imposible de ignorar.

Nuestro singular modelo, construido a lo largo de setenta años, se enfrenta a desafíos como no se han visto nunca antes en nuestras vidas o en la historia de nuestra Unión.

Los bienes colectivos europeos que hemos creado juntos están siendo menoscabados.

Cosas que dábamos por sentadas se están poniendo en tela de juicio:

· tenemos el mercado único, que necesita recuperarse;

· tenemos la igualdad en las condiciones de competencia, que ha de restablecerse;

· y tenemos las cuatro libertades, que es necesario restituir en su integridad;

· la crisis genera enormes externalidades y efectos colaterales en todos los países.

Ninguno de estos problemas puede solucionarlo un país por sí solo.

Una empresa quebrada en un Estado miembro supone la desaparición de un proveedor fiable para una empresa en otro Estado miembro.

Una economía en dificultades en un lugar de Europa debilita a una economía fuerte en otro lugar.

Todo esto nos concierne a todos nosotros.

Y es mucho más grande que cualquiera de nosotros.

Este es el momento de Europa.

Vemos las secuelas económicas, presupuestarias y sociales en todos los Estados miembros.

Las divergencias y las disparidades se acrecientan.

Se han de ponderar complejas cuestiones de soberanía y de reparto de las cargas.

Así, se presenta ante nosotros, una vez más, la misma elección binaria.

O bien vamos cada uno por nuestro lado, dejando atrás a países, regiones y personas y aceptando una Unión en la que unos tienen y otros no;

o bien enfilamos el camino juntos.

Nosotros optamos por dar ese salto adelante.

Por sentar unas bases sólidas para nuestra gente y para la próxima generación.

Para mí, la elección es sencilla.

Quiero que demos juntos un nuevo paso al frente, con valentía -

Europa se encuentra en una situación única para poder invertir en una recuperación colectiva y en un futuro común.

En nuestra Unión, las personas, las empresas y las economías son interdependientes y se necesitan las unas a las otras.

En nuestra Unión, la cohesión, la convergencia y la inversión son buenas para todos.

Y en nuestra Unión, sabemos que las medidas más audaces son, en verdad, las más seguras para nuestro futuro.

Es por ello que la Comisión propone hoy un nuevo instrumento de recuperación, llamado Next Generation EU, con una dotación de 750.000 millones de euros.

Este instrumento se añadirá a un presupuesto revisado de la UE a largo plazo de 1.100.000 millones de euros.

Next Generation EU—junto con el marco financiero plurianual de base— alcanza un importe total de 1.850.000 millones de euros con las propuestas de hoy.

Esto se suma a las tres redes de seguridad de 540.000 millones de euros en préstamos ya acordados por el Parlamento y el Consejo.

En su conjunto, todo esto llevaría el importe de nuestros esfuerzos de recuperación hasta un total de 2.400.000 millones de euros.


Señorías:

Permítanme explicar cómo funcionará Next Generation EU.

El dinero se obtendrá levantando temporalmente el límite máximo de los recursos propios a fin de permitir a la Comisión valerse de su muy sólida calificación crediticia para tomar dinero prestado en los mercados financieros.

Esta es una necesidad urgente y excepcional en una crisis urgente y excepcional.

Es por ello que Next Generation EU:

· invertirá en reparar nuestro tejido social,

· protegerá nuestro mercado único,

· ayudará a reequilibrar los balances en toda Europa.

Mientras hacemos todo esto, necesitamos seguir avanzando con más decisión hacia un futuro ecológico, digital y resiliente.

Este es el futuro para la próxima generación de Europa.

Esta generación que está conectada a nivel mundial y se siente responsable de nuestro mundo y nuestro planeta.

Con una visión clara sobre cómo promover la dignidad humana y el Estado de Derecho.

Decidida a exigir más responsabilidades a los gobiernos en la lucha contra el cambio climático y en la protección de nuestra naturaleza.

Movida por el idealismo respecto a Europa y por la creencia de que nuestra Unión debe luchar por algo mejor.

Así pues, además de mostrar solidaridad para superar la crisis que nos ocupa hoy, propongo un pacto generacional para el mañana.

Sí, los efectos de esta crisis implican que debemos hacer inversiones de una magnitud sin precedentes hoy.

Pero lo haremos de forma que la próxima generación de Europa coseche los beneficios mañana.

Las inversiones no solo preservarán los destacados logros de los últimos setenta años, sino que, además, garantizarán que la Unión sea:

· climáticamente neutra,

· digital,

· social,

· y un actor de peso a nivel mundial, también en el futuro.

Para conseguirlo, Next Generation EU dirigirá su enorme capacidad financiera a inversiones en nuestras prioridades comunes a través de programas europeos.

Siempre me esfuerzo en garantizar que esta Cámara participe plenamente en las decisiones cruciales para nuestra Unión.

Eso es precisamente lo que consigue mi propuesta de invertir estos fondos a través de programas integrados en nuestro presupuesto europeo.

Next Generation EU restaurará y reconstruirá nuestro mercado único, ese gran generador de innovación, prosperidad y oportunidad.

Todos los Estados miembros necesitan invertir en tecnologías que impulsen la recuperación a través de nuevas innovaciones e industrias limpias.

Next Generation EU refuerza el Pacto Verde Europeo y Horizonte Europa e invertirá en infraestructuras clave, desde la tecnología 5G a la renovación de viviendas.

Al mismo tiempo, tenemos que garantizar que la transición hacia una economía climáticamente neutra no deje atrás a nadie.

Next Generation EU multiplicará, por tanto, la financiación del Fondo de Transición Justa.

Del mismo modo, ningún Estado miembro debe verse obligado a elegir entre dar respuesta a la crisis o invertir en nuestra propia gente.

Ningún Estado miembro debe verse obligado a elegir entre dar respuesta a la crisis o invertir en nuestra propia gente.

Por ello, Next Generation EU refuerza el programa Erasmus y el apoyo al empleo juvenil.

Esto garantiza que las personas adquieran las capacidades, la formación y la educación que necesitan para adaptarse a este mundo en rápida evolución.

Next Generation EU ayudará a aquellas empresas que se encuentran en perfecta situación financiera y que han optado por las decisiones y las inversiones correctas durante décadas, pero que en estos momentos se encuentran en peligro porque sus competidores de otros Estados miembros tienen un mejor acceso a dinero público o privado para obtener nuevo capital.

Invertirá en las industrias y tecnologías europeas clave para lograr que las cadenas de suministro cruciales sean más resilientes.

Garantizará que Europa siga siendo puntera en ámbitos esenciales como la inteligencia artificial, la agricultura de precisión o la ingeniería ecológica.

Además, Next Generation EU contribuirá a hacer que nuestros sistemas de salud sean más resilientes de cara a crisis futuras.

Esta inversión será un nuevo bien común europeo.

Demostrará el valor verdadero y tangible de formar parte de la Unión.

Y será patrimonio de todos nosotros.

En total, la Comisión recaudará 750.000 millones de euros para Next Generation EU.

De este total, 500.000 millones se distribuirán en subvenciones y 250 000 en préstamos transferidos a los Estados miembros.


Señorías:

Permítanme hacer una aclaración:

Estas ayudas financieras son una inversión común en nuestro futuro.

No tienen nada que ver con las deudas contraídas por los Estados miembros en el pasado.

Se trata de ayudas financieras concedidas a través del presupuesto europeo.

Y este limita los pagos de cada país con arreglo a una fórmula fija.

Las ayudas financieras constituyen, sin lugar a dudas, inversiones en nuestras prioridades europeas:

· fortalecimiento de nuestro mercado interior,

· digitalización,

· Pacto Verde Europeo y

· resiliencia.

Y lo que es más: el presupuesto de la UE siempre ha consistido en ayudas financieras.

No se trata de nada nuevo:

· ayudas financieras para inversiones y reformas específicas,

· para una mayor cohesión,

· y para una aproximación de las condiciones de vida en Europa.

Y nuestra Unión Europea es la prueba manifiesta de que esto funciona.

Gracias a la Unión Europea, el bienestar y el nivel de vida han mejorado en todos los Estados miembros.

¡Estas inversiones a través del presupuesto de la UE han dado réditos muy considerables para todos!

Así, Next Generation EU redundará también en beneficio de todos nosotros.

Invertimos juntos en el futuro de Europa, y reembolsamos la suma total a través de los futuros presupuestos de la UE con arreglo a una fórmula conocida y probada.

Para ello, la Comisión propondrá además una serie de nuevas fuentes de recursos propios, que podrían basarse en la ampliación prevista del comercio de derechos de emisión, en un impuesto sobre el carbono en frontera —que serviría de mecanismo de compensación contra la importación desde el extranjero de productos baratos y dañinos para el clima—, o en un nuevo impuesto digital.

En esto tenemos que ser ambiciosos, y cuento con su apoyo.

Señorías:

Es el momento de tomar la decisión correcta.

A aquellos que dudan ante esta valiente inversión, les digo que la inacción en esta crisis nos saldrá mañana muchísimo más cara.

De lo que se trata aquí es de sentar juntos las bases para nuestro futuro — y, al mismo tiempo, de reaccionar adecuadamente a una situación de crisis claramente delimitada, extraordinaria y que no es culpa de nadie.

¡Dejemos de lado los viejos prejuicios!

Redescubramos la fuerza que emana de la idea de una Europa unida.

La crisis a la que nos enfrentamos es enorme.

Pero igualmente enormes son la oportunidad que supone para Europa y nuestra responsabilidad de hacer lo correcto en esta situación.

Podemos colocar ahora la primera piedra para una Unión climáticamente neutra, digital y más robusta que nunca antes.

Hace setenta años, nuestros padres y madres fundadores tuvieron el valor de dar el primer paso para crear una Unión de paz y prosperidad.

Hoy es el momento de añadir el capítulo correspondiente a nuestra generación y dar con valentía un paso más hacia una Unión de la sostenibilidad.

Se lo debemos a la próxima generación.

¡Larga vida a Europa!